Las cortinas son un imán para el polvo, los ácaros y los olores, pero a menudo nos olvidamos de lo mucho que necesitan una limpieza profunda. Además de eliminar la suciedad superficial, es fundamental desinfectar los tejidos para mantener un ambiente sano en casa, especialmente en estancias muy luminosas o con humedad.
¿Existe un truco casero, económico y efectivo para lograr una limpieza impecable y, de paso, devolver ese blanco reluciente a tus cortinas? La respuesta está en un producto que seguro tienes en el botiquín: el agua oxigenada. A continuación, te explicamos por qué esta solución es tu mejor aliada y cómo utilizarla paso a paso.

